
Y es sentir la tersura de tu forma que alimenta el hechizo que me hace idolatrate,
Y es ésa sonrisa juguetona la que conforma los segundos cerca ó lejos de ti,
Y son ésos ojos tristes, los que me hacen buscar la felicidad cada mañana,

Y es ésa pasión rojo oscuro, la que me convierte en un juguete entre tus dedos,
Y es la lujuria que te enciende los pechos, la que me enloquece al pensar,
Y es tu sensibilidad que juega al escondite, la que cada día es nuevo reto,
Y es cada detalle inesperado de tu boca y de tu alma la que me hace ser tuyo,

Y este edificio levantado sin cimientos, el que nos da vértigo al mirar,
Y este sueño hecho realidad, lo que da sentido a los instantes, de los dos.